Gastón Monge

Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Cuando la normalidad y la confianza comenzaban a reinar en esta ciudad al no haberse registrado fallecimientos en dos semanas, la amenaza de un rebrote surge repentinamente con cuatro defunciones y 11 contagios del COVID-19, por lo que el alcalde Enrique Rivas y las autoridades de salud alertaron a la población que no relajen las medidas preventivas.

Y es que de acuerdo al funcionario, el contagio de esta enfermedad sigue siendo elevado, por lo que las medidas sanitarias y preventivas deben continuar para evitar que la situación se vuelva a salir de control.

“La Secretaría de Salud de Tamaulipas confirmó 11 casos más, y lamentablemente reportó la muerte de 4 personas. Reitero mi llamado a seguir las medidas de higiene y prevención, ya que no es momento de relajarnos, y el riesgo de contagio sigue siendo alto”, dijo el alcalde al tener conocimiento de los fallecimientos y de los contagios.

De los fallecidos, el informe de la dependencia estatal indica que se trata de una mujer de 91 años y 4 hombres de 42, 69 y 80 años, mientras que las personas que dieron positivo en los exámenes aplicados son 5 mujeres de 22, 31, 52, 53 y 58 años, además de 6 hombres de 18, 38, 40, 54, 56 y 60.

Con estas cifras, la cantidad e personas contagiadas en la ciudad es de dos mil 369 casos, además de otros 29 sospechosos que esta semana serían confirmados como positivos o negativos, y dos mil 44 personas que contrajeron la enfermedad pero que se recuperaron de manera satisfactoria, 252 fallecidos.

Ante están realidad, el llamado del alcalde a la población fue en el sentido de que no se baje la guardia a pesar de la relativa tranquilidad que se vivió en la ciudad durante dos semanas, y que pese a todo se continúe con las medidas preventivas para evitar más contagios, como son el uso del cubrebocas, lavado constante de manos, uso de gel anti bacterial, evitar saludos de mano , besos y abrazos y, sobre todo, el quedarse en casa y no salir de manera innecesaria a las calles.