Gastón Monge

Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Para los campesinos de esta ciudad la situación derivada de la falta de agua para la siembra no es tan grave como pudiera aparentar, ya que la humedad que existe en el ambiente mantiene fresco el pasto y el nopal que sirven de alimento al ganado, mencionó el dirigente del Comité Directivo de la CNC, Alejandro López Robles.

Alejandro López Robles

Y aunque no ha llovido lo suficiente como para mantener húmedas las praderas, para este dirigente de los 876 campesinos que habitan en los 16 ejidos, hay confianza para que llueva antes de que termine el invierno y así poder alimentar al escaso ganado con el que cuentan los pequeños productores de este municipio.

Pero de ese total solo poco más de 200 se encuentran registrados en el padrón de productores de ganado con que cuenta este organismo campesino, y se trata de pequeños ganaderos, ya que el que tiene más cuenta con un hato de 50 cabezas.

“El que tiene más ganado es porque junta los que tiene el papá con los de los hijos, y se juntan todos los predios para poder sostener a 40 o 59 animales”, comentó López.

Sin embargo, dijo que no a todos les va bien, ya que los ejidos que colindan con el río Bravo son los que mejor  aprovechan la humedad, lo que obligado a que algunos productores tengan que vender parte de su ganado a precios más bajos para que no adelgacen y corran el riesgo de morir ante la falta de alimento.

Los efectos de están eventual sequía, si bien no está afectando tanto a los productores de Nuevo Laredo, en otras regiones de Tamaulipas ya comienzan a sentirse, por lo que a través de la dirigencia estatal de la Confederación Nacional Campesina (CNC), solicitarán al gobierno federal se destraben los diferentes programas de apoyo que en años anteriores existían tanto para el agro como para los productores de ganado.

Los programas de apoyo para el ganado que existían en anteriores administraciones federales, fueron cancelados, lo que dejó a la deriva los productores, que buscan destrabarlos mediante diferentes esquemas para hacer frente a esta sequía que comienza a amenazar la producción de los hatos en la región.