Gastón Monge

 

Nuevo Laredo, Tamaulipas.- A partir de este martes 17 de marzo, la Diócesis de Nuevo Laredo anunció la suspensión de todo tipo de actividades religiosas públicas a celebrar en templos, parroquias y recintos religiosos, como bosas, bautizos, 15 años y misas, con la finalidad de proteger a la población de un probable contagio del COVID-19, informó el obispo Enrique Sánchez Martínez.

El anuncio lo hizo durante una conferencia de prensa en los sótanos de la Catedral, en donde dio a conocer las medidas por aplica ante lo que dijo se trata de una contingencia de salud extrema, “porque vivimos una situación de crisis y de emergencia en México y en nuestra Diócesis, y ante el hecho de que varias personas ya portan el virus y no se han manifestado, así como de posibles nuevos contagios, hemos dispuesto que a partir de hoy se tomarán algunas disposiciones para proteger a los ciudadanos”, expresó.

Por eso reiteró que a partir de este martes se suspenden todas las reuniones masivas, como congresos, catequesis de niños, catecismos, retiros,  cursos catequéticos, peregrinaciones, procesiones, misiones, fiestas patronales yo toda reunión en el ámbito de nuestras iglesias”, señaló.

Añadió que otros eventos como la Semana Santa serán aplazados hasta nuevo aviso, y que las misas y la eucaristía también se suspenden, al igual que el resto de los sacramentos en todas las parroquias, templos y  capillas.

Dijo el religioso que se trata de varias medidas preventivas para el cuidado de la salud, entre las que destacó seguir las recomendaciones sanitarias dadas a conocer por las autoridades de los tres niveles de gobierno, no salir a eventos públicos, y preferible mantenerse dentro de las casas si no hay necesidad de salir a la calle, sobre todo niños y personas de la tercera edad.

“El virus ya anda aquí desde hace unos días o semanas, y no sabemos quién lo tiene, y por eso estas medidas. Y como obispo y como autoridad de la Iglesia Diocesana, dispenso estas obligaciones, pero para celebraciones ya programadas deberá buscarse el diálogo con el párroco para realizarlo después de la contingencia”, sostuvo.

El obispo calificó la situación como muy delicada debido a la situación de emergencia que se vive en el país, aunque dijo que algunas de estas celebraciones podrían llevarse a cabo en privado y con pocas personas, al igual que las misas de los sacerdotes.

Recomendó a los fieles católicos seguir la Eucaristía desde sus casas en línea y a través de los medios de comunicación y las redes sociales.