Tiempo de Opinar
Raúl Hernández
Es lo más saludable
-Que los comunistas regalen su dinero
-VivaAerobus tendrá nueve salidas semanales a CdMX
Tiempo de opinar
Raúl Hernández Moreno
30-enero-2026
En su origen, la revolución cubana fue apoyada por Estados Unidos, porque estaban hartos de la dictadura de derecha de Fulgencio Batista, por ser corrupta y represora. Gracias a ese apoyo, Fidel Castro pudo viajar en 1956 a ese país para reunirse con el expresidente de Cuba, Carlos Prío Socarrás, quien le entregó dinero, aparentemente facilitado por la CIA, para la compra de armas, del yate Granma, y para su supervivencia durante varios meses en su estadía en México.
Junto con Camilo Cienfuegos, los guerrilleros entrenaron en el uso de armas, a principios de ese año, en un rancho en Abasolo, Tamaulipas, luego viajaron al Estado de México, donde el profesor Carlos Hank González les consiguió el rancho Santa Rosa, en el municipio de Chalco, Estado de México, para continuar el entrenamiento.
Fidel Castro y su hermano Raúl vivián en la CdMx, donde en 1955 los conoció un despistado Ernesto Che Guevara, que un año antes estuvo en Guatemala y el golpe de estado contra Jacobo Árbenz le pasó de noche, pues aún no era comunista y no era el asesino despiadado e inhumano en que se convirtió más adelante.
En el Distrito Federal, Castro y el Che Guevara fueron detenidos en el segundo semestre del 56, por agentes de la Dirección Federal de Seguridad que al principio lo torturaron, pero después lo dejaron en libertad y el capitán Fernando Gutiérrez Barrios le dio dinero para el movimiento.
Años más tarde, el policía Arturo El Negro Durazo, se jactaría de que durante la detención de Castro, lo violó con un palo, pero todo hace suponer que fue un farol, a los que era acostumbrado el sanguinario bandido.
Un grupo de 82 rebeldes castristas zarparon de Tuxpan, Veracruz, a bordo del yate Granma, el 25 de noviembre y estaba previsto desembarcaron en las playas Las Coloradas, el 30 de noviembre, donde se les uniría Cresencio Pérez, con 100 hombres y camiones, pero llegaron hasta el 2 diciembre de 1956, donde ya los esperaba el ejército cubano.
Los rebeldes fueron masacrados. Tres semanas después, de los 82 guerrilleros solo 12 sobrevivían y se fueron a la sierra, donde pusieron en marcha la táctica de guerra de guerrillas. Durante los dos años siguientes, varios periodistas extranjeros los buscaron, los encontraron y los entrevistaron, lo que en cambio, no lograba el ejército. Difícil de creer.
Fidel y Raúl Castro, Camilo Cienfuegos, el Che Guevara se declaraban anticomunistas durante la guerra, y se decían partidarios de la república, la democracia y ofrecían convocar a elecciones una vez que triunfara la rebelión.
Estados Unidos aisló a Batista, dejó de venderle armas y decidió apoyar a los rebeldes, convencidos de que eran una vía democrática y respetarían las inversiones estadounidenses en hoteles, casinos, ingenios azucareros. A su vez, los cubanos se hartaron de la represión y apostaron a las promesas de los rebeldes, no más de 300 contra 35 mil soldados. Batista decidió dejar el país la madrugada del 1 de enero de 1959.
En abril de ese año, Fidel Castro visitó los Estados Unidos y reiteró su rechazo al comunismo, pero dos años después, se declaró comunista y el gobierno expropió cientos de empresas estadounidenses, sin pagar un solo centavo a los afectados, es decir, se los robó. Esos bienes, hoy se calculan en unos 8 mil millones de dólares.
Antes de la revolución, Cuba era una nación en desarrollo, con el más alto nivel de alfabetización en Latinoamérica, con el mayor número de médicos por habitante, era de los principales exportadores de azúcar, era la meca de los casinos a nivel mundial, por encima de Las Vegas. Todo eso, lo destruyó la dictadura cubana que durante casi siete décadas dejó alrededor de 50 mil asesinados. Prohibió la iglesia católica, acabó con la libertad de prensa, prohibió los partidos políticos, eliminó las elecciones. Además, financió grupos guerrilleros en casi toda Latinoamérica, excepto México.
La dictadura cubana es admirada por un segmento de la izquierda mexicana -no todos- y en especial por Morena que durante los últimos siete años le ha regalado miles de millones de dólares en petróleo.
Además, en estos años, la 4T legalizó la esclavitud al aceptar el envío de moles de médicos cubanos a México, cuyos salarios entrega a la dictadura cubana y no a los galenos.
Ayer cayó Venezuela, más adelante es muy seguro que caiga Cuba, y al gobierno de la señora Sheinbaum le va a quedar la dictadura de Nicaragua. ¿Qué necesidad de regalarle dinero a dictaduras, cuando en México el sistema de salud está colapsado, el campo abandonado, la educación en declive?
¿Qué necesidad de patear el pesebre? ¿Qué necedad de pelear con los Estados Unidos?
La decisión del presidente Donald Trump de imponer aranceles a las naciones que envíen petróleo a Cuba, lejos de atentar contra la soberanía mexicana, la protege. Somos una nación pobre que no puede regalar el dinero que sus compatriotas necesitan. En todo caso, si el cobarde de Noroña y los comunistas mexicanos quieren solidarizarse con la dictadura cubana que le regalen su patrimonio.
En otro tema, la presidenta municipal Carmen Lilia Canturosas y el director de comunicación de VivaAerobus, anunciaron que a partir del 1 de abril, está empresa ofrecerá dos vuelos más a la Ciudad de México, los lunes y viernes.
En total habrá nueve vuelos a la semana.
Estos son los horarios de los vuelos: lunes y viernes, NLD-CDMX: 5:40 de la tarde CDMX-NLD: 2:35 de la tarde; martes, jueves y sábado, NLD-CDMX 5:40 de la tarde, CDMX-NLD 2:35 de la tarde; mientras que miércoles y domingo sale NLD-CDMX 6:50 de la tarde y CDMX-NLD 3:40 de la tarde.
Los nuevos vuelos, lunes y viernes, de la CdMx saldrán a las 6.05 horas y de Nuevo Laredo a las 9.45.

