Arrancó renuncia de aspirantes de Morena

Arrancó renuncia de aspirantes de Morena

Tiempo de Opinar

Raúl Hernández

Carlos de Anda renunció a Obras Públicas

-Ninfa también debe hacerlo; Cheko Ojeda, no

-Encuestas públicas no deciden candidatos

 

 

Tiempo de opinar

Raúl Hernández Moreno

9-septiembre

 

Cuando el Instituto Nacional Electoral no existía -nació en 1990- el tope de electores por casilla era de 750 ciudadanos, lo que no era impedimento para que en algunas ánforas se contabilizaran más que esa cifra. Eran 820, 850 y se justificaba ese exceso con el argumento de que se permitía que las casillas votarán funcionarios y representantes de partidos, registrados en otras casillas, pero con responsabilidad en la casilla en cuestión, para facilitarles el voto, lo que era válido.

Antes de ser gobernador, Manuel Cavazos Lerma compitió para diputado federal por el distrito de Matamoros y ganó en varias casillas con una participación superior al 100 por ciento.

La misma historia se vivió en Nuevo Laredo en 1984, cuando el PRI ganó en alrededor de 10 casillas con una votación de más de 850 votos, casi todos para el PRI y unos pocos, menos de diez, para el PAN.

Todo lo anterior era posible porque las elecciones las organizaba y calificaba el gobierno.

Con la llegada del INE, en estos últimos 36 años se han ido corrigiendo vacíos y vicios en la ley electoral y eso ha sido posible con la participación de los partidos políticos, que son los que aprueban las leyes. El INE se encarga de ejecutarlas, pero son los partidos los que deciden y son los que ejercen una partidocracia.

El Tribunal Federal Electoral acaba de decidir que las boletas planchadas no son válidas, desechando un acuerdo del INE que establecía que las boletas de este tipo encontradas en un ánfora serían enviadas a los comités distritales donde se decidiría si eran válidas o no. Fue un acuerdo absurdo, que se prestaba al sospechosísimo. Lo importante es que ya se desechó y hay que admitir la imparcialidad del TRIFE, cuya imagen se desplomó a raíz de la reforma al poder judicial y hoy se le ve como un órgano al servicio del oficialismo.

En otro tema, Ninfa Cantú y Carlos de Anda deben renunciar a sus cargos, para poder registrarse en el proceso interno de Morena para elegir a futuros candidatos a la alcaldía y cuya fecha vence el 18 de octubre. De Anda lo hizo esta tarde, en tanto que Ninfa desatendió la orden que hace dos meses  dio el gobernador a los aspirantes, pidiéndoles renunciar a sus puestos.

La convocatoria de Morena obliga a los funcionarios de designación a renunciar a sus cargos, mientras que los de elección pueden continuar en sus responsabilidades, de tal manera que el diputado Sergio Ojeda seguirá activo, en tanto que Ramón Garza Barrios y Pedro Lozano Martínez no tienen impedimento alguno.

Además de los cinco citados habrá muchísimos más registrados. La ocasión se presta para que muchos chiflados y locos se anoten, con la ilusión de que al final se les invite para ser jefe de asuntos sin importancia o una chamba similar.

En los próximos días se publicará la convocatoria para escoger a los candidatos a diputados locales y se anotará Carmen Lilia Canturosas Villarreal quien no está obligada a pedir licencia y de hecho tampoco tendrá que hacerlo cuando arranquen las campañas constitucionales, en abril del 2027. Ella podrá seguir como alcaldesa, cumplir con un horario de oficinas y en las tardes hacer campaña, lo que es complicado.

En el 2024, cuando compitió para la reelección de la presidencia municipal, Carmen pidió licencia y dejó en su lugar a la doctora Liliana Arjona y posiblemente haga lo mismo el año próximo, pero, no es obligatorio que pida licencia.

La presencia de Carmen ayudará al resto de los candidatos que postule Morena y esa es la razón para incluirla en la boleta.

En el 2021, cuando el alcalde Enrique Rivas compitió para diputado local por el distrito 1, pidió licencia temporal para separarse del puesto durante la campaña, le fue mal y perdió en las urnas y el entonces gobernador Francisco García Cabeza de Vaca le impidió regresar.

En los últimos días han aparecido varias encuestas sobre los aspirantes de Morena a la presidencia municipal y no hay uniformidad. En una aparece como puntero tal o cual personaje y en la siguiente encuesta es borrado, no existe para los encuestadores.

Las encuestas que se publican en las redes sociales y en los medios tradicionales no determinan candidaturas. La encuesta que vale es la del que toma la decisión final y no importa no tener posicionamiento público ni experiencia administrativa, basta con tener el aval del que decide.

editor

Related Articles