En Voz Alta
Gastón Monge/2514
- Chapulines, ¿vividores o vivillos?
- Ser popular no es igual a ser simpático
- El respaldo de los tres capitales
El cuarto informe del gobernador Américo Villarreal, a más de una semana de haberlo presentado fue una pasarela política y provocó el revuelo de aspirantes que en todo el Estado buscan su anuencia para algún cargo de elección popular, cualquiera que les permita vivir o seguir viviendo del erario público.
Así es esto de la política, una oportunidad de oro que algunos vividores aprovechan muy bien, mientras otros continúan brincando de un partido a otro, y de un cargo a otro sin el menor empacho ni remordimiento.
Recordemos cómo la senadora Olga Sosa luego de haber estado en el PRI como consejera nacional, estatal y municipal, así como haber sido presidenta estatal del Organismo Nacional de Mujeres del PRI, con la debacle del Revolucionario Institucional saltó a Morena donde se hizo senadora y consejera política estatal.
Otro que no canta mal las rancheras es el también senador por Morena, José Ramón Gómez Leal (JR), quien luego de haber pertenecido al PAN, gracias a la tutela política de su cuñado, el ex gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, fue diputado local en la LXI Legislatura y candidato a la alcaldía de Reynosa.
Pero el JR, al igual que Sosa, al ver que el PAN se hundía gracias a los yerros, ambiciones y torpezas de su cuñado, se pasó a Morena adulando a López Obrador, por lo que fue coordinador estructural, precandidato a gobernador cuando era coordinador estatal de los programas federales en la entidad, pero la tirada le fue mal porque Américo Villarreal se le puso enfrente y lo hizo a un lado. Actualmente es senador por Morena pero quiere ser candidato para gobernador para el 2028. ¿Lo dejará su pasado panista y sus nexos con Cabeza de Vaca?
Para la candidatura a gobernador son muchos los tiradores y tiradoras, y todos y todas tienen un pasado político pecaminoso. Lo mismo Maki Ortiz que del PAN saltó a Morena ya como senadora y muchas quejas por un posible mal manejo de las finanzas públicas durante sus dos mandatos municipales.
Otro político chapulinero es el ex alcalde de Nuevo Laredo Carlos Canturosas, quien no niega sus aspiraciones políticas de alto vuelo, porque luego del fracaso para suceder a Cabeza de Vaca nada menos que durante su gestión de gobernador en Tamaulipas, el mandatario estatal le puso el alto y lo desterró cinco largos años.
El CCR, como es más conocido, se formó en el PAN, partido que lo hizo alcalde de Nuevo Laredo en el 2013, pero luego del fracaso de ese partido saltó al Partido Verde como parte de la coalición con Morena ‘Sigamos Haciendo Historia’, y aunque pertenece a ese partido, dice que su corazoncito siempre le ha sido fiel a Morena. Y cómo no si en Morena están las oportunidades…, y el presupuesto.
En Morena sus posibilidades de ser candidato a alcalde otra vez son nulas por órdenes de la presidenta Claudia Sheinbaum de hacer a un lado el nepotismo, porque su hermana es alcaldesa de Nuevo Laredo.
Sin embargo pudiera ser candidato a alcalde para el próximo año, o candidato a gobernador si lo postula el Partido Verde para el 2017 y para el 2028. En las elecciones del 2024 CCR fue electo diputado federal por el Distrito 1de Nuevo Laredo, y piensa dejar la bancada del Verde para irse a la de Morena, pero lo está pensando mucho, tal vez porque sabe que en Morena no podrá ser candidato.
Otro más al que le gusta el chapulineo es el también neolaredense Francisco Chavira, un personaje que tiene fama de candidatearse para cargos políticos para después renunciar y afiliarse al partido dominante. Militó en el partido de la Revolución democrática (PRD) por el que aspiró a la dirigencia estatal y fue consejero estatal.
En el 2016 fue candidato independiente para el gobierno de Tamaulipas, y en el Partido del Trabajo fue candidato a senador en el 2024, para después sumarse a MORENA autonombrándose fundador de ese partido por el que posiblemente busque la candidatura para el gobierno estatal en el 2028, o de pasada haga campaña para colocar a sus hermanas en algún cargo de elección popular, como suele hacer este aventurero político.
Tal vez la política con menos carga negativa en su carrera aspiracionista sea la actual alcaldesa de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Cantúrosas, quien pese a haber militado en el PAN y ser regidora en el 2016, luego de la debacle del PAN se pasó a Morena, partido que la hizo diputada local por la vía plurinominal en la LXIV Legislatura.
Después ganó la alcaldía bajo las siglas de ese partido, y aunque chapulineó ganó la reelección para alcaldesa, y a diferencia de su hermano Carlos, no ha tenido roces con el mandatario estatal, lo que le permite seguir avanzando en el terreno de sus aspiraciones para la candidatura a gobernador en el 2028.
De todos los ‘chapulines’ políticos tal vez Carmen Lilia sea a quien menos le pese esa carga, y eso le da oportunidad para placearse en varios municipios, y para tomarse la foto con Américo Villarreal, y de ser mujer la candidata, las condiciones le favorecen a Carmen Lilia y las está aprovechando porque sabe que hasta el momento está sin manchas en la carrera aspiracionista.
Otra chapulina es Yahleel Abdala quien fue candidata a la alcaldía por la coalición PAN-PRI, y después candidata por el PAN también para la alcaldía, pero en ambas ocasiones perdió con la actual alcaldesa de Morena, Carmen Lilia Canturosas, aunque posiblemente busque de nueva la candidatura para ser alcaldesa por el PAN.
Otro chapulín que brincó del PRI a Morena sin mucho éxito es el ex alcalde Ramón Garza, quien hace malabares en redes sociales para ganar simpatías, posiblemente para el proyecto electoral del próximo año, ya que no tiene posibilidades para competir para la gubernatura del 2026.
En fin, de que hay chapulines electoreros, los hay, pero no todos cuentan con el carisma, el apoyo y las simpatías que se requieren para ser elegidos como candidato a un cargo de elección popular en las elecciones del 2027 y del 2028-
Para ello ya lo hemos dicho, no basta ser simpáticos ni tener miles de amigos en las redes sociales. Para ello se requiere tener los tres capitales más importantes en todo proceso político.
El Capital Político, que no es otra cosa más que el respaldo total de un partido político y toda su estructura territorial, porque representa el nivel de confianza y credibilidad que debe tener un candidato para obtener el apoyo popular, y no siempre se traduce en dinero sino en la toma de las decisiones correctas.
El Capital Económico, por ser el sostén de toda campaña política, es el dinero que debe surgir del financiamiento del Instituto Nacional Electoral (INE), de militantes, simpatizantes y recursos del propio candidato.
Por lo general este capital representa todos los recursos disponibles para un candidato, como pueden ser bienes, dinero o los activos de una empresa propia, los que son utilizados para generar la confianza necesaria para financiar sus campañas.
El Capital Social, que corresponde al apoyo que la sociedad civil pueda otorgar antes, y durante una campaña política, ya que sin este apoyo que es fundamental, ningún candidato podría ganar una elección, puesto que es la sociedad quien emite su apoyo a través del sufragio.
Es el conjunto de redes y relaciones que el candidato pueda tejer entre los ciudadanos para tener la confianza suficiente como para ganar una campaña, y requiere no solo del dinero o del respaldo de un partido político, sino también el aparato publicitario, de la credibilidad del candidato y de su capacidad de movilizar a sus simpatizantes para obtener el triunfo.
Bajo este panorama tan adelantado de posibles aspirantes a la candidatura para el gobierno de Tamaulipas, ¿quién de todos le parece a usted amigo lector, el de mayores posibilidades tanto para el gobierno de Tamaulipas como para la alcaldía de Nuevo Laredo? Y aunque aún faltan dos meses para las elecciones, el tiempo pasa muy rápido.
———————————————————————–
Hasta mañana

