Cuentas Claras
Javier Claudio
Todo es que se logre llegar al cargo de elección, para mostrar el valor real
· – . Yarrington y amigos de la universidad, planearon en la banqueta gobernar
· – . Hasta Nuevo Laredo figura en el “blanqueo” de capitales del exgobernador
Por Javier Claudio
Claroscuro. – Será entonces que la política es la más dura prueba para aquellos aspirantes a algún cargo público por representar ese paso un riesgo que los podría echar a perder o bien también despertar instintos delictivos ocultos. El ex gobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington Rubalcava sería uno de los muchos jóvenes que integró las filas del PRI con harta enjundia, dominio de palabra y poder de concertación. Desde sus aspiraciones destelló inquietudes en la política, lo que le abrió paso de manera apresurada, hasta perfilarse como candidato a la gubernatura de Tamaulipas y lograrlo.
Clarín. – Sin desvirtuar su mal proceder, pues se convirtió en una de las figuras centrales que corrompieron las esferas de gobierno y les dio posición a los grupos delincuenciales en el estado, Yarrington Ruvalcaba es señalado por su presunta relación con el Cártel del Golfo, por lo que en octubre de 2025 el Tribunal de Apelación en Tamaulipas confirmó auto de formal prisión en su contra, dejando atrás aquellos seis años de gobierno, aciagos para la mayoría de los tamaulipecos y de un futuro peor.
Claridades. – El domingo 10 de abril de 2017 Yarrington Ruvalcaba, quien gobernó Tamaulipas de 1999 a 2004, fue detenido en Italia tras emitir ficha roja la Interpol. Recién obtuvo un amparo que evita la medida de formal prisión por delitos contra la salud. El Tribunal Colegiado de Apelación del Cuarto Circuito con sede en Monterrey, N. L, consideró violaciones al debido proceso y a las garantías de legalidad y exacta aplicación de la ley para así ordenar reponer el procedimiento en su contra.
Clarificando. – A pesar de la resolución, esto no implica que el exmandatario de Tamaulipas pueda obtener su libertad, ya que enfrenta dos juicios más en los que se le acusa de delincuencia organizada y lavado de dinero. El ex mandatario supo imponer el mando tras un controvertido orden enérgico, que para muchos se consideró necesario no así para quienes era intransigente apretar por el respeto a la autoridad de gobierno hasta rayarla de intocable, como así sucedió con el medio de Nuevo Laredo, “El Mañana”.
Claro que no. – Prevalece en el juicio de muchas personas que a Yarrington Ruvalcaba “lo hicieron malo” los excedentes de compromiso. Cuentan políticos, muy allegados a él ex gobernador que, siendo estudiantes universitarios, se unieron al PRI como activistas y su labor desde abajo fue en la pinta de bardas con los logos del tricolor y los nombres de los candidatos en turno a los distintos cargos en las elecciones, esto bien asegurado por el consabido triunfo y sin tener en puertas una oposición fuerte.
Claro que sí. – Nos narra un amigo del reducido grupo estudiantil donde al igual que Yarrington Ruvalcaba, todos eran del mismo rango, que la pinta de bardas y otras actividades proselitistas para el PRI eran terminadas al anochecer y sentados en una banqueta, ingerían vorazmente una torta al tiempo que platicaban sus sueños. Al grupo se le ocurrió trabajar “todos para uno y un para todos”, a fin de darle duro hasta alcanzar uno de ellos la gubernatura. “Tomás llegó… pero nos olvidó”, dice con amargura.
Aclarando. – Tras su deportación a México, el 9 de abril de 2025, Tomás Yarrington Ruvalcaba enfrenta cargos delincuencia organizada y delitos contra la salud ya que se le acusa de colaborar –según– con dos de los cárteles más poderosos para facilitar el tráfico de cocaína y marihuana hacia Estados Unidos, así como lavado de dinero debido a que se señala por operaciones con recursos de procedencia ilícita. Por lo que respecta a Nuevo Laredo, aquí aún se rastrean desde EU el “blanqueo” de capitales.
Sabía usted que. – El originario de Matamoros fue señalado por presuntos nexos con el crimen organizado, de manera específica con el Cártel del Golfo. Se dice que fue esta presunta relación la que llevó a que, en noviembre del 2016, la entonces Procuraduría General de la República (PGR) ofreciera por el político y militante del Partido Revolucionario Institucional (PRI), una recompensa por 15 millones de pesos para quien diera datos que llevaran hasta su ubicación.

