Ninfa y De Anda , encabezan preferencias en Morena

Ninfa y De Anda , encabezan preferencias en Morena

Tiempo de Opinar

Raúl Hernández

-En el PAN, Yahleel y Gamaliel Infrante

-El oficialismo destapará a su candidato en cinco meses

-Luego pasarán seis meses para el registro ante el IETAM

 

Tiempo de opinar

Raúl Hernández Moreno

2-abril

 

La batalla por la alcaldía de Nuevo Laredo se centra, por parte de Morena, entre Ninfa Cantú Deándar y Carlos Germán Deándar, mientras que en el PAN las dos figuras más notables son Yahleel Abdala Carmona y el regidor Gamaliel Infante.

No son los únicos, por supuesto. Una vez que se emita la convocatoria para elegir al candidato de Morena -bautizado con el eufemismo de “coordinador municipal- se van a anotar no menos de 10 aspirantes y quizá rebasen los 20. Y es que como los registros son abiertos, cualquier militante se siente con derecho para ser nominado, aunque carezca de carisma, de equipo y de padrinos políticos y económicos.

Además, muchos le van a apostar a registrarse con la esperanza de que, al no ser designados, se les invite a ser candidato a diputado local, a regidor o por lo menos que su aspiración lo acerque al seleccionado, para que este lo invite a sumarse su campaña y ganando, lo invite a ser secretario.

Es el juego grotesco de toda la vida. No importa que partido gobierne, las formas siguen siendo las mismas.

El coordinador municipal será electo en septiembre, cuando van a faltar seis meses para el registro formal ante el Instituto Electoral de Tamaulipas y esa larga espera será una prueba de fuego para el elegido, porque será sometido a fuego amigo y el de los opositores. Ni uno ni otro van a desaprovechar la oportunidad de poder tumbar la candidatura.

En el PAN pareciera que no habrá dificultades para el que resulte candidato. Si es Yahleel la apoyará Gamaliel y si es Gamaliel lo apoyará Yahleel y el panismo se va a sumar al designado. Lo más probable es que el PAN respete los tiempos electorales y determine a su candidato a principios del 2027, para no violentar la ley y que no se les acuse de actos anticipados de campaña, porque a ellos sí los van a sancionar el IETAM y los tribunales electorales.

Los panistas saben que la elección del 2027 será complicada, como lo fueron las del 2021 y 2024 y no les queda otra más que unirse y dar la pelea, que, repetimos, no será sencilla. El panismo se va a enfrentar a una elección de estado.

Por cierto, el plan B ya fue avalado por la Cámara de Diputados y ahora será sometido a la aprobación de por los congresos estatales, lo que se va a conseguir en unos pocos días.

Con el plan B, a Nuevo Laredo se le van a reducir los integrantes del cabildo y de 23 posiciones se va a quedar en 16, 15 regidores y un síndico, de los que seguramente 10 regidores y el síndico serán de mayoría y el resto plurinominales.

Van a ser siete posiciones menos, lo que le resta capacidad de negociación al candidato y tendrá que ofrecer cargos administrativos a los grupos fácticos, a cambio de apoyo.

Estados y Municipios permitieron está reforma sin protestar, sin chistar, les valió un soberano popote que se vulnerará el federalismo. De ese tamaño es el miedo al gobierno central, al autoritarismo. 

editor

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