El gobernador del Estado, Américo Villarreal Anaya, y la alcaldesa de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas Villarreal, realizaron una supervisión conjunta de los trabajos de modernización y ampliación de la planta PITAR, como parte del esfuerzo coordinado entre los órdenes de gobierno y organismos internacionales para mejorar el saneamiento en la ciudad.
Durante el recorrido, el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, resaltó el impacto que tendrá esta obra en el saneamiento y la sustentabilidad de la región fronteriza, así como la coordinación binacional que ha permitido su avance.
“La modernización de esta planta representa un paso fundamental para el desarrollo industrial y la protección del medio ambiente. Su operación permitirá regresar agua tratada con calidad al Río Bravo y atender de manera sostenible la demanda futura. Reconozco el trabajo coordinado entre los tres niveles de gobierno y los organismos binacionales que hacen posible avanzar”, indicó el mandatario estatal.
Por su parte la alcaldesa de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas Villarreal, destacó la importancia estratégica que tendrá la modernización de la planta para el desarrollo urbano, industrial y ambiental de la ciudad.
“Es muy satisfactorio constatar los avances de esta planta internacional, una obra con visión de futuro que permitirá abastecer a una industria creciente mediante líneas moradas y, al mismo tiempo, generar un gran beneficio ambiental. El agua tratada podrá reutilizarse o regresar al Río Bravo con calidad adecuada. Gracias al esfuerzo conjunto de los tres niveles de gobierno y del NADBank, tendremos la capacidad de tratar 1,600 litros por segundo”, señaló Canturosas Villareal.
La PITAR es la planta de tratamiento de aguas residuales de la ciudad, cuya rehabilitación y ampliación forma parte de un programa de modernización del sistema de agua y saneamiento a cargo de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Nuevo Laredo, el Gobierno del Estado, la Federación y con financiamiento del Banco de Desarrollo de América del Norte.
La inversión para todo el proyecto supera los 81 millones de dólares, con la ampliación, la capacidad de tratamiento de la planta pasará de unos 600 litros por segundo a entre 1,350 y 1,360 litros por segundo.
Una vez concluida, la modernización permitirá eliminar el vertido de aguas negras sin tratar al río Bravo, reduciendo de forma importante la contaminación internacional de este importante cauce.
La ampliación también implica la sustitución de colectores y subcolectores pluviales y sanitarios, expansión del sistema de recolección de aguas residuales y cobertura casi total de servicios de agua y saneamiento para la población.
El gobernador y la alcaldesa, estuvieron acompañados por el secretario de Recursos Hidráulicos para el Desarrollo Social, Raúl Quiroga Álvarez; la secretaria de Economía, Ninfa Cantú Deándar y la gerente general de COMAPA, Silvia Fernandez Gallardo Boone.

