–La deportaron y separaron de sus tres hijos–
Gastón Monge
MC ALLEN, Texas.- Una mujer con residencia en el sur de Texas y su esposo demandarán al gobierno de Estados Unidos por haber sido arrestados y deportados después de haber sido seguidos hasta el estacionamiento de una tienda en la fronteriza ciudad de Brownsville, Texas, por lo que solicitó su retorno a un juez federal a través de sus abogados.
Aunque este caso ocurrió en diciembre del año pasado, el arrestó separó a la pareja de sus tres hijos que viven en la ciudad texana por ser ciudadanos estadounidenses, mientras que Jessica, de 34 años y su esposo viven en Matamoros, México, desde donde tramitan la demanda por lo que consideran que fue un arresto injusto y posiblemente motivado por cuestiones de raza.
Jessica vive en Estados Unidos desde los 7 años de edad protegida por el programa DACA que funciona desde el año 2012, y desde entonces su historial está limpio y sin antecedentes que pudieran promover su arresto y deportación.
El abogado de la pareja, David Rozas presentó ya la demanda y dijo ante medios de comunicación que Jessica cuenta con permiso de residencia y trabajo, aunque la semana pasada el Servicio de Inmigración le notificó que dicho estatus fue cancelado por presuntamente violar la disposición del DACA de no viajar al extranjero, sin tomar en cuenta que su estancia en México es por la injusta deportación que sufrió hace meses.
Sin embargo, el abogado detectó una irregularidad en dicho comunicado de Inmigración sobre la cancelación de su estatus migratorio, ya que le fue notificado a Jessica el mismo día en que fue deportada junto con su esposo, lo que representa un caso más de posible deportación por motivos de discriminación racial. 
Aunque no existen cifras de la cantidad de personas deportadas de Estados Unidos por motivos raciales o estatus migratorio, algunos organismos civiles en Estados Unidos y organizaciones de derechos humanos han denunciado que la mayoría de los arrestos y las deportaciones es contra latinos, en particular mexicanos.
A su vez, el Departamento de Seguridad Nacional niega que las deportaciones sean por motivos raciales, y que se debe a infracciones a la ley migratoria y por ‘sospechas razonables’, peo en muchos de los casos hay registros de indican lo contrario.
Sin embargo, un informe del organismo ‘Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC) revela que el 91 por ciento de las detenciones realizadas por ICE y la Patrulla Fronteriza entre el 19 de enero y el 11 de octubre del año pasado, fueron latinos.
Los datos indican que de las 187 mil detenciones efectuadas en ese período de tiempo, 126 mil detenidos fueron deportados.

