
Esto traería como consecuencia un reacomodo de espacios, donde se abran nuevos y sean retirados negocios en desuso y edificios públicos, expuso el empresario em bienes a inmuebles Oscar Chapa González.
“Los ajustes tendrían que ser drásticos, pues iniciarían por reconsiderar aquellos que son considerados históricos, como el Hotel Rendón y las escuelas Miguel Hidalgo y Miguel F, Martínez para crear espacios a nuevos establecimientos”, comentó.
El tamaño de las áreas a ocupar por prospectos de este tipo de comercios, permitirían el establecimiento de tiendas grandes y todos aquellos de renombre en el país y que entonces figurarían como “negocios ancla” en el sector centro, detalló.
“Hay qué legislar y expropiar por el bien de la comuna, pero acompañado de un buen proyecto que ubique nuevos comercios y repunte la actividad en el sector centro, lo que a su vez traerá consigo una reactivación económica”, apuntó Chapa González.
Todos estos edificios son “puntos muertos” en el sector centro de ciudad. Si bien tienen un valor moral, impiden desarrollo, mayormente porque son en existencia una cantidad considerable, afirmó.
La voluntad para impulsar porque todo esto sea legislado y expropiado, según sea determinado su caso, corresponde a las autoridades de gobierno involucradas para el bien de la comunidad, asentó.