La más popular fue abucheada en su propio feudo

La más popular fue abucheada en su propio feudo

Tiempo de Opinar

Raúl Hernández

-Y su respuesta fue la intolerancia y el insulto

-El cuento de que no se postulará a impresentables

 

 

Tiempo de opinar

Raúl Hernández Moreno

07-septiembre

 

No basta tener el 130 por ciento de aprobación popular, ni que Colima está gobernado por Morena, porque con todo y eso, la presidenta Claudia Sheinbaum exhibió un rostro desencajado, intolerante, cuando el fin de semana un grupo de ciudadanos le empezó a gritar: “Fuera, fuera, fuera…” y ante su impotencia y su falta de talento para enfrentar situaciones adversas, permaneció en silencio unos segundos y luego se desahogó llamándolos “prianistas”. Para ella todos los disidentes, los adversarios, los que no piensan como ella, son opositores, como si hubiese una ley que prohíba disentir. No promueve una iniciativa de ley, porque ya vio lo que le pasó a Nicaragua, cuando Daniel Ortega dijo que ya no habría elecciones y hoy enfrenta el enojo de los Estados Unidos. La izquierda mexicana es muy valiente en las palabras, pero no en las acciones.

Llevamos ocho años de tiranía, de un gobierno que privilegia la corrupción y la impunidad, de un gobierno que duplicó la deuda pública, que despilfarra los recursos públicos en lujos y excentricidades, que permitió el huachicol fiscal y un quebranto a las finanzas públicas de más de 600 mil millones de pesos, que desmanteló el sistema de salud, que demeritó la educación pública y lo que es peor, que cedió grandes territorios del país a los grupos criminales.

Un mandatario partidario de la democracia tomaría las protestas como un tema de reflexión, para analizar si lo que hace está bien o mal y en base a los resultados corregir la plana.

Pero la cosa cambia, cuando se es partidario de la tiranía. El tirano quiere que todo mundo le aplauda, aunque diga tonterías, una detrás de otra, para lo cual la presidenta se pinta sola.

En otro tema, estamos a escasos días de que inicie el proceso electoral 2027-2028, el 10 de septiembre, y estamos a días de que se conozcan los nombres de los 12 candidatos a gobernador que tendrá el oficialismo, más los cinco que ya se dieron a conocer en los días anteriores.

El oficialismo quiere hacer creer que no se va a postular a candidatos con mala imagen pública o nexos con grupos criminales, pero el destape nos dirá si se cumplió la regla de verdad o todo fue un distractor.

Con esta regla, se debe eliminar a las senadoras Julieta Ramírez y Andrea Chávez, en Baja California y Chihuahua, ambas han incurrido en actos anticipados y ambas están involucradas con grupos criminales. Además, las dos son pupilas de Adán Augusto López y gente del expresidente Andrés Manuel López Obrador.

Y la regla se debe replicar en todo el país. Aquí en Nuevo Laredo, algunos aspirantes a la alcaldía, han sido relacionados con Sergio Carmona, otros tienen expedientes judiciales pendientes. Es un secreto a voces y el gobernador, Morena y el gobierno federal, lo saben. Que guarden silencio y se hagan tontos, es otro boleto.

A fin de cuentas, los órganos judiciales y policiales que deben determinar si tienen antecedentes criminales, son controlados por Morena. Que no nos extrañe, que encuentren manchas en los expedientes de los opositores, pero no en los candidatos del oficialismo.

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